Solicitan a la Junta que prevea «escenarios» y que aclare la cadena de mando para garantizar una respuesta rápida.
- N.C. - Las Cortes han hecho llegar a la Junta un mandato en el que «instan» al Ejecutivo autonómico a elaborar «un protocolo de actuación para situaciones de emergencia que no requieran la activación de planes de protección civil y donde intervengan varios servicios de asistencia ciudadana». Supone aplicar la máxima que se atribuye a Napoleón Bonaparte de que hay que prever lo imprevisible y adelantarse a los acontecimientos para que éstos no pillen desprevenido al personal.Saber quién está al mando, qué hacer, cómo evacuar si es necesario... En definitiva, conocer cómo actuar ante un suceso es garantía de una respuesta eficaz.
( Leer más )
Si cómo es habitual, intervienen servicios distintos y que dependen de administraciones diferentes, el diseño en frío y con antelación de protocolos de actuación ante una emergencia se convierte en algo básico para que los ciudadanos no sufran los efectos de la descoordinación o de una atención deficiente.
Las Cortes aprobaron esta iniciativa del PP, con destino a la Consejería de Interior y Justicia que dirige Alfonso Fernández Mañueco, por unanimidad. Tratándose de una propuesta popular, grupo que sustenta a la Junta, lo lógico es que la elaboración de estos «procedimientos técnicos administrativos» esté bastante avanzada. Desde el Parlamento regional destacaron que la respuesta a la demandan que plantean será «rápida». Fuentes de Interior y Justicia confirmaron que están trabajando en estos protocolos, aunque apuntaron que no podían avanzar situaciones concretas para las que se diseñan estas respuestas.
Lo que marca la ley
El mandato de las Cortes coincide textualmente con el artículo 19.2 de la Ley de Seguridad Ciudadana que aprobó el Parlamento autonómico en marzo del 2007. El desarrollo de este aspecto, que compete al Ejecutivo autonómico, complementará el diseño de atención de incidentes que recoge el Plan de Protección Ciudadana de Castilla y León (noviembre del 2003), conocido como Plancal, y que ha dado lugar a otras programaciones más concretas como la que establece el modo de actuar en el caso del transporte de mercancías peligrosas. El Plancal aborda situaciones de riesgo como incendios, explosiones, fugas de gases, derrumbes, riadas, accidentes, vertidos tóxicos, cortes importantes de suministro energético, interrupciones masivas del abastecimiento de medicamentos o alimentos básicos o fenómenos meteorológicos adversos, caso de olas de calor o la de frío que campa estos días por casi toda España.
«La buena coordinación se ha demostrado en sucesos desgraciados como los acaecidos en Palencia con la explosión de gas de un edificio o el descarrilamiento del tren de Villada», destaca la procuradora Concepción Mallo, del PP, que defiende que reforzar los protocolos dará «todavía mayor seguridad».